1 sept 2020

Libros leídos en agosto

 Ken Liu -Estrellas rotas

Beck Chambers - Una órbita cerrada y compartida

Julian Barnes - La única historia

Alexander Osterwalder - Business Model Generation


1 ago 2020

Elizabeth Bishop - El arte de perder

Este arte de perder

No, no es difícil adquirir el arte de

perder:
hay tantas cosas empeñadas en
perderse, que su pérdida no importa.
Pierde algo cada día, acepta el río
de llaves que se pierden, horas

malgastadas.
No, no es difícil adquirir el arte de

perder.
Practica entonces perder más, más

rápido:
nombres, lugares, ¿para adónde

ibas?
Ninguna de estas cosas es desastre.
Perdí el reloj de mi madre, y -fíjate-

la última
o la penúltima casa querida que

tuve.
No, no es difícil adquirir el arte de

perder.
Perdí mis dos adoradas ciudades, e

incluso
algunos sitios de los que era dueña,

dos ríos, un continente.
Los echo de menos, pero no es un

desastre.
-Incluso si te pierdo a ti (tu voz

bromista, esos gestos
que adoro) no habré mentido. Es

obvio
que el arte de perder no cuesta ni

tanto adquirirlo
aunque por momentos parezca que

(¡escríbelo!) sí es un desastre.


Es un poema hermoso, que encontré en el libro El arte de perder. Me habla de la vulnerabilidad y su versión en inglés y otras traducciones las encuentras acá.



Libros leídos en julio

Alice Zeniter - El arte de perder
Mary Robinette Kowal - Hacia las estrellas
Jay Heinrichs - Cómo discutir con un gato

30 jun 2020

Libros leídos en junio

Libros
    Aurélien Géron - Hands-on Machine Learning with Scikit-Learn, Keras, and TensorFlow
    Matthew Moocarme The Deep Learning with Keras Workshop 2 edition
    Richard Dawkins - Los jinetes del apocalipsis
    Hebe Uhart - Un día cualquiera
    Charlie Jane Anders - Todos los pájaros del cielo

Cómics
    Magasin General
    La casa de la playa
    El orden impar


30 may 2020

Albada - Philip Larkin

ALBADA

Trabajo todo el día, y por las noches me emborracho.
Me despierto a las cuatro en una oscuridad callada, y miro.
Los bordes de las cortinas no tardarán en iluminarse.
Hasta entonces veo lo que siempre ha estado ahí:
la muerte infatigable, ahora un día entero más cerca,
que borra todo pensamiento excepto
cómo y dónde y cuándo moriré.
Árida interrogación: no obstante el temor
de morir, y estar muerto,
centellea de nuevo, te posee, te aterra.

La mente se queda en blanco ante el resplandor. No
por remordimiento –el bien no hecho, el amor no dado,
el tiempo desperdiciado– ni con tristeza porque
una vida pueda tardar tanto en superar
sus malos inicios, y quizá nunca lo consiga;
sino ante la total y perpetua vacuidad,
la segura extinción hacia la que viajamos
y en la que nos perderemos para siempre. No estar
aquí, no estar en ninguna parte,
y pronto; nada más terrible, nada más cierto.

Es un miedo concreto que ningún truco
disipa. Antes lo hacía la religión,
ese vasto brocado musical apolillado
creado para fingir que no morimos nunca,
y ese capcioso discurso que dice Ningún ser racional
puede temer lo que no sentirá, no ver
que eso es lo que tememos: ni vista, ni oído,
ni tacto ni sabor ni olor, nada con que pensar
nada que amar ni a lo que estar ligado,
el anestésico del que nadie despierta.

Y así permanece al borde de la visión,
una pequeña mancha desenfocada, un escalofrío
permanente que deja todo impulso en indecisión.
Hay muchas cosas que quizá nunca ocurran; esta sí,
y el comprenderlo es un rugido
de miedo al crematorio cuando nos pilla
sin nadie y sin bebida. El valor no sirve:
significa no asustar a los demás. Tener coraje
no te salva del último viaje.
Igual muere el llorón que el fanfarrón.

Lentamente se hace de día, y la habitación cobra forma.
Es evidente como un guardarropa, lo que sabemos,
lo que hemos sabido siempre, sabemos que no podemos escapar,
pero no lo aceptamos. Algo tendrá que desaparecer.
Mientras tanto los teléfonos se agazapan, dispuestos a sonar
en oficinas cerradas, y todo este mundo indiferente,
intrincado y de alquiler comienza a despertar.
El cielo es blanco como arcilla, sin sol.
Hay trabajo que hacer.
Los carteros, como los médicos, van de casa en casa.

29 may 2020

Libros leídos en mayo

Tom Taulli - The Robotic Process Automation Handbook
Ash Maurya - Running Lean
Kim Young-Ha - Quién sabe si mañana seguiremos aquí
Dan Simmons - El bisturí de Darwin
Marta Peirano - El enemigo conoce el sistema


1 may 2020

Libros leídos en abril

Amos Oz - Una historia de amor y oscuridad
François Chollet - Deep Learning with Python
Andrew W. Trask - Grokking Deep Learning

Capitán de tutti mariconni

 Por fin encontré este poema. Lo escuche en el banco hace mucho tiempo y hoy hablando con un marino, me dijo que era de un argentino y se lo...