8 nov 2010

Robert Charles Wilson - Spin


Esta historia comienza con el tremendamente provocativo anuncio de que estamos en el año 4.000.000.000 d.C. Y que además, el protagonista se haya en un hotel en Padang mirando hacia el Océano Indico (No, ninguna referencia al tsunami que destruyo la ciudad en el 2004).

Pero pronto nos trasladamos a la época actual, donde se nos relata como una noche cualquiera las estrellas desaparecen. Esto desde la perspectiva de tres niños, casi adolescentes, que observan, atónitos, el fenómeno.
Pronto nos enteraremos de que se trata de una especie de membrana (llamada spin) que cubre la Tierra, colocada por una misteriosa inteligencia alienigena, y que hace que el tiempo se haga mas lento en su interior.

Un día en la Tierra equivale a millones de años allá afuera.

La idea de que la humanidad entera sea proyectada violentamente hacia un futuro inconcebible abre sin duda infinitas posibilidades para un autor osado e imaginativo.

No, no es el camino elegido por Robert Charles Wilson. Porque a pesar de esta presentación intensamente provocadora, la acción rápidamente se sumerge en la historia de estos tres niños, luego jóvenes y adultos. Vemos como desarrollan sus vidas, que, como todas las de los demás seres humanos, desde entonces quedara marcada por el espectacular fenómeno celeste.

Los tres personajes son: Un científico obsesionado por entender la naturaleza del spin; su hermana, que, arrastrada por la confusión y la desesperanza, termina asociándose a sectas religiosas de carácter apocalíptico; y el médico que es el mejor amigo del científico y quien esta eterna y platónicamente enamorado de la hermana. Es a través de los ojos de este último protagonista que se nos expone la acción, pues la obra esta escrita en primera persona.

¿Cual es la apuesta de Wilson?

La ciencia ficción dura, aquella basada en avances tecnológicos o científicos, suele ser criticada por su escaso o deficiente desarrollo de personajes. De hecho, la “nueva ola” de los 60′ y el “movimiento feminista” de principios de los 70′, se caracterizaron por enfocarse en esta insuficiencia.

Hay esencialmente dos opciones para enfrentar este problema.

Una es ubicar a los protagonistas en un posición proactiva, desde donde puedan modificar la realidad a la que están sometidos. Y esta es sin duda la típica novela de hard science fiction, donde los personajes son audaces guerreros, astutos políticos, o simples personas que por azar llegan a tener el destino del mundo en sus manos.

La otra es asumir la realidad como algo que los protagonistas no tienen ninguna posibilidad de modificar. La novela se transforma en una crónica de como estos fenómenos influyen en el vivir y el convivir de los personajes, o de la sociedad como un todo.

Wilson intenta una tercera opción, desafiante y arriesgada.

El autor define una realidad tan apabullante, que casi por definición, es imposible de ser enfrentada, ni siquiera entendida cabalmente por los protagonistas. Sin embargo, Wilson igualmente coloca a los personajes en posiciones desde donde quizás podrían hacer algo, solo para terminar exponiendo aun mas su impotencia fundamental y la futilidad de sus esfuerzos.

Así, la acción se vuelve un poco lenta y pesada.

Entonces, Wilson recurre a dos estrategias. Ambas con resultados ambivalentes.

Primero genera tramas secundarias, para mantener la atención del autor y la idea de que algo esta pasando mientras damos vuelta las páginas. Por un lado aparecen conspiraciones gubernamentales, persecuciones y disparos. Por otro lado, una secta religiosa apocalíptica que se interpone persistentemente en el romance de turno.

Si, el autor es muy hábil en esto, pero al final queda la sensación de estar presenciando una tanda publicitaria que interrumpe el desarrollo de la historia que realmente importa.

Segundo, Wilson arroja por aquí y por allá algunas ideas realmente evocadoras y provocativas. Por ejemplo, la aparición de una civilización marciana de cien mil anos de antiguedad, descendiente de humanos que fueron a colonizar el planeta rojo. En la Tierra unos pocos años han pasado, en Marte, imperios han nacido y han muerto. Si, queremos saber mas de eso. Pero Wilson no nos da mas.

La novela esta llena de pequeños conceptos como este, frases clave, de las cuales uno diria, si, aquí hay una buena historia en estado embrionario. Pero el autor no desarrolla nada de eso.

Cuando uno repasa las páginas de Spin no puede dejar de rememorar Extraño en Tierra Extraña de Heinlein, y en verdad uno parece estar leyendo una novela mas propia de los anos sesenta que del tercer milenio. La presencia de un visitante marciano, su asociación a movimientos religiosos, y el hecho de que este termine asesinado son coincidencias un poco demasiado evidentes.

Asimismo, no falta el mensaje ideológico que el autor no se molesta en disfrazar mucho, también una característica mas propia de novelas de ciencia ficción de hace cuarenta años atrás. En este caso intentando convencernos de ideas muy maltusianas sobre el agotamiento de los recursos planetarios.

En definitiva, desde mi humilde opinión, una novela cuyos mayores méritos son el excelente estilo narrativo que logra mantener la atención del lector a lo largo de sus 450 páginas, y un racimo de conceptos e imágenes realmente cautivantes pero que quedan tan solo en eso. También destaca la solidez y plausibilidad con que presenta ciertos avances científicos y tecnólogicos.

Por otro lado, el enfoque que el autor eligió, el de aburrirnos con las historias comunes y corrientes cuando el mundo esta cambiando de una forma tan total y definitiva, y el que se niegue a conducirnos por temáticas mas interesantes hace que uno termine bastante frustrado con la novela.

Robert Charles Wilson gano el Hugo 2006 a mejor novela por este trabajo. Pienso que se lo merecía, sin duda por su trayectoria en el campo de la ciencia ficción, mas no por esta obra en particular.

Robert Charles Wilson publicó su primera novela, A Hidden Place, en 1986. Desde entonces han aparecido otras 11 novelas y poco mas de una docena de cuentos de este autor nacido en Estados Unidos pero que vive en Canadá desde pequeño.

No siendo una producción particularmente prolífica, Robert Charles Wilson ha sido capaz de irse ganando poco a poco el reconocimiento del público de la ciencia ficción. Es así como finalmente en el ano 2006 se le otorga el premio Hugo a mejor novela por su trabajo “SPIN”. Este es en verdad el único premio de los tres mas importantes del género (Hugo, Nebula, Locus) que Wilson ha logrado ganar, aunque había sido nominado en dos ocasiones para un Hugo y en una para un Nebula. Asimismo, en tres ocasiones anteriores había sido distinguido con el Philip K. Dick Award.

Ernesto Sabato - El túnel


Fabuloso libro de este escrito Porteño. Dijo el propio Sábato haciendo referencia a los cambios en la personalidad del personaje central de El Túnel: “… Los seres humanos no pueden representar nunca las angustias metafísicas al estado de puras ideas, sino que lo hacen encarnándolas…


Las ideas metafísica se convierten así en problemas psicológicos, la soledad metafísica se transforma en el aislamiento de un hombre concreto en una ciudad determinada, la desesperación metafísica se transforma en celos, y la novela o relato que estaba destinado a ilustrar aquel problema termina siendo el relato de una pasión y de un crimen”

Por lo tanto podemos decir que el personaje adquiere a lo largo de la novela alguna de las siguientes actitudes o sentimientos: La desesperanza, la incomunicación, la soledad, la obsesión, el amor, los celos, la ira, la paranoia, la muerte, etc.

Fragmentos que me gustaron

A veces volvía a ser piedra negra y entonces yo no sabía qué pasaba del otro lado, qué era de ella en esos intervalos anónimos, qué extraños sucesos acontecían; y hasta pensaba que en esos momentos su rostro cambiaba y que una mueca de burla lo deformaba y que quizá había risas cruzadas con otro y que toda la historia de los pasadizos era una ridícula invención o creencia mía y que en todo caso había un solo túnel, oscuro y solitario: el mío, el túnel en que había transcurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida. Y en uno de esos trozos transparentes del muro de piedra yo había visto a esta muchacha y había creído ingenuamente que venía por otro túnel paralelo al mío, cuando en realidad pertenecía al ancho mundo, al mundo sin límites de los que no viven en túneles; y quizá se había acercado por curiosidad a una de mis extrañas ventanas y había entrevisto el espectáculo de mi insalvable soledad.

Yo no decía nada. Hermosos sentimientos y sombrías ideas daban vueltas en mi cabeza, mientras oía su voz, su maravillosa voz. Fui cayendo en una especie de encantamiento. La caída del sol iba encendiendo una fundición gigantesca entre las nubes del poniente. Sentí que ese momento mágico no se volvería a repetir nunca. -Nunca más, nunca más- pensé, mientras empecé a experimentar el vértigo del acantilado y a pensar qué fácil sería arrastrarla al abismo, conmigo.

Fué una espera interminable. No sé cuanto tiempo pasó en los relojes, de ese tiempo anónimo y universal de los relojes, que es ajeno a nuestros sentimientos, a nuestros destinos, a la formación o al derrumbe de un amor, a la espera de una muerte. Pero de mi propio tiempo fué una cantidad inmensa y complicada, lleno de cosas y vueltas atrás, un río oscuro y tumultuoso a veces, y a veces extrañamente calmo y casi mar inmóvil y perpetuo donde María y yo estábamos frente a frente contemplándonos estáticamente, y otras veces volvía a ser río y nos arrastraba como en un sueño a tiempos de infancia y yo la veía correr desenfrenadamente en su caballo, con los cabellos al viento y los ojos alucinados, y yo me veía en mi pueblo del sur, en mi pieza de enfermo, con la cara pegada al vidrio de la ventana, mirando la nieve con ojos también alucinados.   

18 oct 2010

Jeff Beck - You Had It Coming



Editado el 2000, en este disco Beck fusiona el rock instrumental con dance. Una muy buena mezcla que vale la pena escuchar.

01. Earthquake
02. Roy's Toy
03. Dirty Mind
04. Rollin' and Tumblin'
05. Nadia
06. Loose Cannon
07. Rosebud
08. Left Hook
09. Blackbird
10. Suspension

Las canciones que me gustaron son:

Nadia


Rosebud


Blackbird

No hay lugar para los débiles


Tomado de acá

Zona fronteriza de Texas. Años ochenta. Llewelyn Moss (Josh Brolin) un vaquero sin tierra, dedicado a los trabajos de soldadura para sobrevivir, encuentra, mientras intenta dar caza a un antílope en el desierto, tres camionetas rodeadas por varios hombres muertos, en lo que parece ser una fallida transacción entre narcotraficantes mexicanos. 

En la parte trasera de uno de los vehículos hay un cargamento de heroína en ladrillo y no muy lejos de ahí, un maletín con 2 millones de dólares, el dinero del acuerdo que Moss no duda en tomar, pero que los verdaderos dueños tampoco están dispuestos a perder.

Éste podría ser apenas el inicio de un thriller convencional, pero no es así. En esta historia aún nos faltan dos elementos, uno de ellos, Anton Chigurh (Javier Bardem), uno de los peores hijos de puta que haya dado el cine de los últimos años.

Habrá quien diga que es la violencia, la sangre fría, acaso la masacre sin misericordia llevada a cabo por Bardem en esta cinta, lo que la hará memorable; que los grandes asesinos cinematográficos atraen por su ambigüedad moral y que este Anton Chigurh es tan jodidamente bueno que no podría tener parte alguna con el bien ni el mal, aunque intentara encasillársele

De ahí que muchos no entenderán por qué el actor español ha recibido una nominación al Oscar como mejor actor de reparto, cuando él, y nadie más, parece ser el protagonista de esta historia.

Será porque en realidad no lo es.

Si algún personaje es la esencia de Sin lugar para los débiles —quienes tradujeron el título no parecen haber entendido su sentido en inglés—, ese es el buen sheriff Bell (Tommy Lee Jones), un hombre a punto del retiro, que representa a la ley pero cuya autoridad para detener una nueva masacre es apenas equiparable a la de una moneda lanzada al aire.

Nada en todo el filme es tan apabullante como el sentimiento de desesperanza que genera la tardía llegada de la ley. El sueño ha fracasado; no basta con que existan hombres decentes para detener a los imparables dueños de las calles, siempre más violentos y más determinados que cualquier cuerpo policiaco o estatuto de gobierno.

La crudeza con que los hermanos Coen han decidido marcar este filme —más allá del sarcasmo derrotista que asoma en pasajes enteros— viene quizás de la propia novela de Cormac McCarthy, que cambia el esquema del hombre decente y pertinaz que trabaja para llevar a un solo delincuente ante la justicia, por la simple nostalgia del hombre ante un mundo cambiante.

Tal como sucede en las primeras líneas del libro, al inicio de la cinta, voz en off, el sheriff Bell recuerda haber enviado con su testimonio, a la cámara de gas, al irreformable asesino de una niña de 14 años: "Creía que nunca conocería a una persona así y eso me hizo pensar si el chico no sería una nueva clase de ser humano".

Es el fatalismo, y no Anton Chigurh, el eje de este relato. Por eso, el final de esta película llega sin avisar, apabullante, sin que sepamos muy bien de dónde viene cada uno de estos personajes y exactamente dónde terminarán.

17 oct 2010

Mumford and Sons - After the storm



En inglés

And after the storm,
I run and run as the rains come
And I look up, I look up,
on my knees and out of luck,
I look up.

Night has always pushed up day
You must know life to see decay
But I won't rot, I won't rot
Not this mind and not this heart,
I won't rot.

And I took you by the hand
And we stood tall,
And remembered our own land,
What we lived for.

And there will come a time, you'll see, with no more tears.
And love will not break your heart, but dismiss your fears.
Get over your hill and see what you find there,
With grace in your heart and flowers in your hair.

And now I cling to what I knew
I saw exactly what was true
But oh no more.
That's why I hold,
That's why I hold with all I have.
That's why I hold.

I will die alone and be left there.
Well I guess I'll just go home,
Oh God knows where.
Because death is just so full and mine so small.
Well I'm scared of what's behind and what's before.

And there will come a time, you'll see, with no more tears.
And love will not break your heart, but dismiss your fears.
Get over your hill and see what you find there,
With grace in your heart and flowers in your hair.

And there will come a time, you'll see, with no more tears.
And love will not break your heart, but dismiss your fears.
Get over your hill and see what you find there,
With grace in your heart and flowers in your hair.


En Español

Y después de la tormenta
Corro y corro cuando llegan las lluvias
Y busco, y busco
de rodillas y sin suerte,
Busco

La noche siempre ha empujado al día
Debes conocer la vida para ver la decadencia
Pero no me pudriré, no me pudriré
Ni esta mente, ni este corazón
no me pudriré.

Y tomé tu mano
y nos mantuvimos firmes,
y recordamos nuestra propia tierra,
la que vivimos.

Y llegará un momento, verás, sin más lágrimas.
Y el amor no romperá tu corazón, pero disolverá tus miedos
Vence tu colina, y ve lo que encuentras ahí.
Con elegancia en tu corazón y flores en tu cabello.

Y ahora me aferro a lo que sabía
Vi exactamente lo que era cierto.
Pero, oh no más.
Por eso tengo.
Por eso tengo lo que tengo.
Por eso tengo.

Moriré solo y quedaré ahí
Bueno, supongo que iré a casa.
¡Oh, Dios sabe dónde!
Porque la muerte es tan completa y lo mio tan pequeño,
Bueno, yo tengo miedo de lo que hay detrás y de lo que hay antes.

Y llegará un momento, verás, sin más lágrimas.
Y el amor no romperá tu corazón, pero disolverá tus miedos
Vence tu colina, y ve lo que encuentras ahí.
Con elegancia en tu corazón y flores en tu cabello.

Y llegará un momento, verás, sin más lágrimas.
Y el amor no romperá tu corazón, pero disolverá tus miedos
Vence tu colina, y ve lo que encuentras ahí.
Con elegancia en tu corazón y flores en tu cabello.



PJ Harvey - Stories From The City, Stories From The Sea


y me siento como algún pájaro del paraíso,
mi mala fortuna huyendo lejos,
y siento la inocencia de un niño,
todo el mundo tiene algo bueno que decir

Un buen álbum de PJ Harvey, suena hermoso y luminoso, a diferencia de los anteriores. Muy recomendable de escuchar.

01. Big Exit
02. Good Fortune
03. A Place Called Home
04. One Line
05. Beautiful Feeling
06. The Whores Hustle and the Hustlers Whore
07. This Mess We're In (featuring Thom Yorke)
08. You Said Something
09. Kamikaze
10. This Is Love
11. Horses in My Dreams
12. We Float

Algunas canciones que me gustaron

Good Fortune


This is love



This Mess Were In

Vernor Vinge - Relatos


Dos cuentos de este extraordinario autor de Ciencia Ficción. Escribe muy poco, pero sus libros son de una calidad superior.

Ha ganado prácticamente todos los premios del área con un producción bastante modesta.

Capitán de tutti mariconni

 Por fin encontré este poema. Lo escuche en el banco hace mucho tiempo y hoy hablando con un marino, me dijo que era de un argentino y se lo...