8 ago 2011

Chinoy - Klara



Klara.. dame un beso
En la cama
Nuestra es toda la mañana (x2)

Afuera penando el sismo 
La ciudad mentalizada
Las noticias de la plaga
Las normas matando al ritmo

Las leyes con su sadismo
Pernos de la maquinaria
Novias que alzadas de rabia*
Santos del escepticismo

Hola para el pesimismo
Que la cara sale cara
Que hasta la sombra sin ganas
Que la espera hacia el abismo

Que marxismo que fascismo
Que la broma sanguinaria
Que la espalda dromedaria
Que el disparo hacia sí mismo



Klara... dame un beso
En la cama
Nuestra es toda la mañana (x2)

Adentro ningún modismo
La carne totalitaria
Las orillas de la dama
Donde en casi todo existo

Las fotos del optimismo
Las sonrisas de una hazaña
Tú me sacas las lagañas
Las migajas donde pinto

La boca de lo más limpio
Eso fuera de la raya
Que los dos haciendo ganas
Que despierto no me he visto

Que la cama del trapecismo
Que la puerta bien cerrada
Que la lengua solitaria
Que matando el egoísmo

Klara... dame un beso
En la cama


5 ago 2011

Crisis y Sistema


Copiado de acá


Crisis y sistema

No es crisis para el sistema, porque el capital financiero sale ganador a costa de imponer la crisis a personas y gobiernos


Cuando miles de indignados afirman que no es una crisis sino que es el sistema el causante de los múltiples problemas que nos aquejan están diciendo algo tan básico como que si no se tratan las raíces, si persisten las causas, producen las mismas consecuencias.

¿Pero de qué sistema hablamos? Muchos dirían capitalismo, pero eso es poco útil pues hay muchos capitalismos. Hay que partir de lo que se vive como crisis para entender que no es una patología del sistema sino el resultado de este capitalismo. Es más, la crítica se extiende a la gestión política. Y surge en el contexto de una Europa desequilibrada por un sistema financiero destructivo que conduce a la crisis del euro y suscita la desunión europea.

En las dos últimas décadas se ha constituido un tipo de capitalismo global dominado por instituciones financieras (los bancos son sólo una parte) que viven de producir deuda y cobrar por ella. Para aumentar sus ganancias las financieras crean capital virtual mediante derivados y se prestan las unas a las otras incrementando el capital circulante y por tanto los intereses a percibir. En promedio, en Europa y EE.UU. los bancos disponen sólo de un 3% del capital que deben y son considerados solventes si llegan al 5%. El otro 95% circula incesantemente y se diluye en múltiples acreedores y deudores relacionados por un mercado volátil escasamente regulado. Dícese que unas transacciones compensan otras y el riesgo se reparte. Para cubrirse se aseguran, pero las aseguradoras también prestan el capital que deberían reservar. Tranquilos porque se presupone que en último término el Estado (o sea nosotros) enjuga las pérdidas a condición de que sean suficientemente grandes. El efecto perverso de este sistema, operado por redes informáticas mediante modelos matemáticos sofisticados, es que es tanto más rentable (para las financieras y sus financieros) cuanto más presta aun sin garantías. Y aquí entra otro factor: el modelo consumista que busca el sentido de la vida comprándola de prestado.

Como la mayor inversión de las personas es su propia casa, el mercado hipotecario (cebado con intereses reales negativos) se hizo jauja y estimuló una industria inmobiliaria especulativa y desmesurada, depredadora del medio ambiente, que se alimentó de trabajadores inmigrados y dinero prestado a coste cero. Ante tal bonanza quedaron pocos emprendedores para apostar por innovación. Incluso empresas tecnológicas, grandes o pequeñas, usaron su negocio como base para su revalorización en el mercado bursátil. No eran los beneficios de la empresa sino su valor capitalizado lo que realmente contaba. Para muchos innovadores ser comprados era la máxima aspiración. La clave de esta pirámide especulativa era la imbricación de toda esa deuda, de forma que los pasivos se convertían en activos para garantizar otros préstamos. Cuando los préstamos no se pudieron pagar y empezaron las bancarrotas de empresas y personas, las quiebras se propagaron en cadena hasta llegar al corazón del sistema, las grandes aseguradoras. Ante el peligro de colapso de todo el sistema, los gobiernos salvaron a bancos y financieras.

Cuando se secó el crédito a las empresas la crisis financiera se convirtió en industrial y del empleo. Entonces los gobiernos asumieron el costo de del desempleo y de la reactivación económica. Como subir impuestos no da rédito político pidieron prestado a los mercados financieros, incrementando su ya elevada deuda pública. Cuanto más especulativas eran las economías (Grecia, Irlanda, Portugal, Italia, España) y cuanto más cortoplazistas los gobiernos, mayor gasto público y mayor deuda. Como la deuda era en euros los mercados siguieron prestando contando con la UE. El resultado fue la crisis fiscal de varios países amenazados de suspensión de pagos. La crisis fiscal se convirtió en nueva crisis financiera al cuestionar el euro y al aumentar la prima de riesgo a los países sospechosos de futura insolvencia. Y como la deuda de los países estaba en manos de bancos alemanes y franceses había que salvar a los países para salvar a los bancos. La condición ha sido imponer la austeridad en gasto social y la reducción en empresas y empleo del sector público, con pérdida de soberanía económica de varios países, incluida España. Y así se llega a los despidos, aumento del paro, reducción salarial y recortes de servicios sociales, coexistiendo con ganancias sin precedentes para el sector financiero. Claro que hay unas cuantas cajas y bancos que hay que poner en orden, pero se intervienen, se venden y a seguir. Por eso no es crisis para el sistema, porque el capital financiero sale ganador a costa de imponer la crisis a personas y gobiernos. De paso se disciplina a los sindicatos y a los ciudadanos. Y así la crisis se hace crisis política.

Porque la otra característica clave del sistema no es económica sino política. Se trata de la ruptura del vínculo entre ciudadanos y gobernantes. "No nos representan", dicen muchos. Los partidos viven entre ellos y para ellos. La clase política es una casta con un común interés en mantener el reparto de poder mediante un mercado político-mediático cada cuatro años. Auto-absolviéndose de corruptelas y abusos mediante la designación política de la cúpula del poder judicial.

Así asegurado el poder político pactan con los otros dos poderes: el financiero y el mediático, que están profundamente imbricados. Y mientras la economía de la deuda marche y la comunicación se controle, la gente hace su vida y pasa de ellos. Ese es el sistema. Y por eso se creían invencibles. Hasta que la comunicación se hizo autónoma y la gente se enredó, Y juntas perdieron el miedo y se indignaron. ¿Adónde van? Cada cual tiene su idea, pero hay temas comunes: que los bancos paguen la crisis, control de políticos, internet libre, una economía de la creatividad y un modo de vida sostenible. Y, sobre todo, reinventar la democracia sobre valores de participación, transparencia y rendición de cuentas al ciudadano. Porque como decía una pancarta: "No es crisis, es que ya no te quiero".

7 jul 2011

Conocerás al hombre de tus sueños




Una película de Woody Allen siempre es un acontecimiento. La paradoja de su cine es que siempre es sobre lo mismo (las relaciones afectivas, principalmente), pero también siempre tiene la capacidad y lucidez para decir algo diferente, como en efecto ocurre en esta cinta.

No obstante, hay que aceptar que durante el último decenio la eficacia de su filmografía ha sido más bien irregular, pues se le vieron dudosos títulos como El ciego (2002) o Scoop (2006), pero también sólidas piezas como Match point (2005) o Vicky Cristina Barcelona (2008). Podría decirse que esta nueva película está en un punto intermedio, porque si bien la idea general que propone resulta, finalmente, reveladora en su patética visión de las relaciones conyugales, también es cierto que su desarrollo se antoja poco atractivo y rutinario dentro de su estilo.

Se trata de una película que no habla del amor, sino de las relaciones de pareja, algo que suele confundirse, porque muchas veces son lo mismo pero no siempre coinciden. Y esta historia, específicamente, habla de las relaciones insatisfechas. Entonces, más que de lo sublime del sentimiento, la historia se ocupa de las cuestiones prácticas: dinero, compañía, admiración, realización profesional, edad, etc.

Para dar cuenta de esto Allen construye una trama que ya es recurrente en sus relatos, esto es, presentar dos parejas de las que, a su vez, se desprenden otras cuatro por efecto de infidelidades y rupturas. Es decir, cada uno de ellos, en este caso, se va por su cuenta a buscar “al hombre —o mujer— de sus sueños”.

Pero tal cosa no existe, la vida nos tira a la cara al menos una prueba cada día y, para ajustar, Woody Allen hace toda una película para demostrarnos, en cuadriplicado, que la “pareja de los sueños” es una falacia de algunos meses o años. En cada personaje, cada episodio conyugal y cada historia marital, esta cinta pregona y recalca que el amor se desgasta y se avería. Y más aún, las piezas para su reparación casi nunca están en la relación (y lo que es peor, ni fuera de ella).

Es por eso que este autor se muestra implacable con sus personajes. Parece no perdonarles su renuncia, esa traición a la relación que tenían, aunque ésta ya no tuviera futuro. De manera que al hombre mayor lo muestra como un patético viejo que quiere recuperar su juventud, a su esposa como una pobre mujer que se consuela con embaucadoras adivinaciones, a su hija como una amargada y a su esposo como un hombrecito pusilánime.

Inevitablemente, la solución parece peor que el problema, porque las nuevas relaciones están fundadas en mentiras. Y en esto la película es pesimista con las segundas oportunidades, para lo que propone finales abiertos y penosos. Nada alentador para la vida, pero sí muy acertado como cine… aunque lo uno suela ser sinónimo de lo otro.

Imaginantes

Algunos cortos de este microprograma de literatura realizado por Televisa





Alastair Reynolds - El Desfiladero de la Absolución


Este libro es el cuarto de la serie Espacio Revelación, de este autor inglés.

La serie narra las peripecias de una humanidad diseminada por varios sistemas, en su lucha contra unas máquinas llamadas inhibidores. La misión de éstas últimas es acabar con toda manifestación de vida inteligente que supere cierto límite: Navegación interestelar.

Este último libro cierra la saga, aunque hay un libro posterior a este, de una manera un tanto abrupta. Es recomendable de leer y se puede leer en forma separada de los demás libros, aunque es altamente recomendable leer los anteriores.

14 jun 2011

Galactic - The other side of midnight


¿Jazz? ¿Funk? ¿Acid Jazz? No importan las etiquetas porque son buenos, buenos. Un placer energético el escucharlos.

Lista de Temas

01. Introduction
02. Gossip (feat. Cyril Neville)
03. Balkan Wedding
04. You Don-t Know (feat Cyril Neville)
05. Cinearamascope (feat. Trombone Shorty)
06. Heart Of Steel (feat. Cyril Neville)
07. Garbage Truck
08. Boe Money (feat. the Soul Rebels Brass Band)
09. Wild Man
10. From The Corner To The Block (feat. The Soul Rebels Brass Band & Corey Henry)
11. Funky Bird
12. Boban (Mere Yaara Dildara)
13. Encore: Double It (feat. Big Freedia)


Balkan Wedding


Cinearamascope


Boe Money

Capitán de tutti mariconni

 Por fin encontré este poema. Lo escuche en el banco hace mucho tiempo y hoy hablando con un marino, me dijo que era de un argentino y se lo...