17 jul. 2010

Alicia en el país de las maravillas

A la vista de que la tan cacareada adaptación de Tim Burton de Alicia en el País de las Maravillas estaba al caer, quien más quien menos se puso a elucubrar para sacar a la calle su propia versión del clásico de Lewis Carroll.

La primera que nos ha llegado es esta edición cuidada al detalle con la que se adelanta Glénat. Con una presentación impecable y un bellísimo trazo a cargo de Xavier Collette, muestra a una Alicia bastante diferente a la imagen popular que se tiene de ella cimentada en las ilustraciones de Sir John Tenniel y posteriormente los edulcorados dibujos de la factoría Disney. Uno no puede evitar al mirar este lujoso libro que le vengan a la mente las portadas que hiciese David McKean para Sandman. Al fin y al cabo ambos cómics recrean un mundo de ensueño que no está tan lejano el uno del otro. El guión de David Chauvel resulta encantador y es un reflejo del surrealista humor de Carroll y los paisajes oníricos creados por el escritor.

Para disfrutar de toda esta imaginación desbordada ni siquiera hace falta volver a ser niño, pues “seguro que cuando seas mayor seguirás teniendo el corazón de un niño. A tu alrededor se reunirán una multitud de niños con los ojos brillantes y ávidos, para escuchar tus extraordinarias historias… y, quizás, una sea este sueño sobre El País de las Maravillas“. Todo un canto a los fabuladores. Si usted sigue teniendo a su Alicia dentro, este es un libro en el podrá recrearse durante horas.

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